Blog "of lights" recopilatorio de los posts de mi autoría publicados de forma "clasificada" en "Box" (bofl.blogspot.com), "Brain" (brainofl.blogspot.com), "Brush" (brushofl.blogspot.com) y "Bricks" (bricksofl.blogspot.com)
La publicidad es parte de la campaña "Buen comer para vivir bien". Arriba a la izquierda de la primera foto está el logo.
Aunque no está aplastando una cocacola (roja) sino una pepsi (azul), a primera vista, yo sentí que estaba viendo en un sistema del Gobierno (el Metro de Caracas) una publicidad sobre el site de oposición www.lapatilla.com
¿Qué opinan Uds.?
¡Yo creo que el diseñador no tiene corazón rojo-rojito!!! xD
Tanta gente sufriendo de cáncer, rogando por una cama en un hospital, y ese "Sr." que tanto daño ha hecho al país, sigue aún ahí, con un show macabro y un ejército de "curanderos" exclusivos para él.
Dicen de ese "Sr." que hoy está de fiesta, usurpador de la silla presidencial y mico mandante, que no nos comamos ningún cuento, pues él "Está mal, muy mal" (y esto dicho por la misma Berenice Gómez), y comentan:
"Pronto cambiara su voz, se haran fragiles sus huesos, el dolor se hara intenso, su columna y su higado seran los mas dañados. ademas, los esteroides anabolicos aumentan su aspecto "cushinoide" por el edema, pero si no los recibe, no puede mostrarse. Entiende q la depresion es fuerte, el "sanado" no es bruto, sabe lo q tiene y q ademas le esperan dias duros. Pobre tipo. Su edema no es solo por los esteroides, la insuficiencia renal hace q pierda albúmina, por eso se acentua. Vean sus párpados"
Y algunos preguntan: "¿Y si está tan mal, de dónde saca fuerzas para hablar durante horas?" y les responden: "De esteroides, litio y cocteles vigorizantes endovenosos".
Un sólo y único desgraciado, que lo único que ha hecho es "jartarse" este país por 13 años, y, directa o indirectamente, provocar dolor y muerte en miles de familias, hoy tiene a su merced un batallón de médicos y pastillas exclusivos; mientras que esta misma noche, de fuegos artificiales que "celebran" una matanza y un suceso violento y absurdo, hay gente en más de un hospital esperando a que pueda ser atendida, darle alguna pastillita para el dolor, o rogando un milagro que salve su vida agónica, entre médicos ausentes y amargados, camillas inexistentes y medicamentos agotados por un régimen cambiario.
Sí, un sólo tipo se está dando el lujo de hacerse un tratamiento que la gran mayoría ni siquiera soñaría a alcanzar, y en las narices de todos. Y su hija se da el tupé de burlarse descaradamente con un fajo de verdes que seguramente podrían haberse invertido en la salud de gente que REALMENTE LO MERECE.
¿Será que tanto cóctel podrá, en el momento justo, hacerle tragar todas sus palabras, su odio y su resentimiento?
¿O será que a este no se lo han llevado aún como a los demás usurpadores del sepulcro del Libertador. porque aún falta verlo postrado en una cama?
"De lo heroico a lo ridículo no hay más que un paso".
"El hombre de honor no tiene más patria que aquella en que se protegen los derechos de los ciudadanos y se repeta el carácter sagrado de la humanidad."
"El modo de gobernar bien es el emplear los hombres honrados, aunque sean enemigos." Simón Bolívar
Me permito reproducir, tal y como está en su web original, este artículo que creo que refleja con gran precisión el sentimiento de los que vivimos en Venezuela, especialmente los caraqueños "de a pie". Y no sólo el sentir, sino la situación país, lo que considero es aún más importante.
Cada tarde se repite el "¿cómo estará hoy?" seguido de revisar el "twitter del metro" y ver las constantes quejas de un servicio, otrora el mejor del mundo, venido abajo en los últimos pocos años a causa de la pura y vulgar ineficiencia, ineficiencia que ha sido magnificada gracias a absurdas decisiones llamadas a servir a la propaganda política más barata.
Este sistema, que alguna vez fue reflejo de un país prometedor que de verdad podía entrar al primer mundo y que invertía en progreso (a.k.a. al fin sembraba petróleo), hoy vuelve a ser reflejo puro de la degradación más depravada que hemos podido ver correr en este país en los últimos 50 años, o quizá muchos más.
No, mi señora, yo tampoco lo quiero así.
La frase que sirve de título al presente artículo, la escuché de una señora muy humilde, habitante seguramente de una de las populosas barriadas de Petare. Yo miré a la señora y le dije resignadamente yo tampoco lo quiero.
Usar el “servicio público” del metro de Caracas todos los días se ha convertido sin duda alguna en un infierno, las estaciones atestadas de gente, que se atropellan y golpean para entrar o salir de los vagones constituye el calvario del caraqueño de a pie. Además, los frecuentes y recurrentes retrasos de los trenes hacen que las estaciones rebosen de personas ansiosas de llegar a sus hogares. A eso debemos agregarle que muchos vagones no tienen aire acondicionado, y aquellos que si les funciona casi da lo mismo, pues es tal la cantidad de gente apretujada que no hay sistema de enfriamiento que funcione en esas condiciones.
El señor Aristóbulo muy criticado en los últimos artículos que se publican en Aporrea, le echó la culpa de la falta de entusiasmo del chavismo para ir a votar en las últimas lecciones a fallas en la maquinaria. Concuerdo con quienes lo han criticado en el sentido de que esa explicación es muy simplista y que no sirve para mucho. Creo que las explicaciones hay que buscarlas en la insatisfacción y hasta rabia que empiezan a exhibir los usuarios del metro de Caracas. La pérdida de votos o la poca movilización de las masas en las urnas para apoyar el proceso bolivariano, tiene a mi juicio, su fundamento en los problemas que subsisten como la deficiencia en los servicios públicos (agua, electricidad, cloacas), el déficit habitacional, la carestía de la vida (en particular de los alimentos), la inseguridad, etc.
Tenemos que tener claro que la mayor parte de las personas que apoyan el proceso bolivariano no son revolucionarios de patria o muerte, no son clones del Che Guevara dispuestos a morir en cualquier selva boliviana, siempre y cuando exista otra persona dispuesta a levantar el fusil. Son gente sencilla, humilde, que de política no saben mucho, ni quieren saber, gente que desea un techo donde cobijarse, empleo estable, comida en sus mesas, salud y educación para sus hijos, servicios públicos que funcionen, que el sueldo les alcance para mucho más que sus necesidades más apremiantes.
Esta es la base del chavismo, un pueblo de carne y hueso, que se esfuerza por sobrevivir con un mínimo de dignidad, no estamos hablando del hombre nuevo guevarista, que a mi modo de entender no es más que una ficción de una mente afiebrada que no se dio cuenta que ese hombre nuevo con todas las características que se le quiso dar, ya no sería un hombre en verdad, pues los hombres estamos hechos de pequeñeces y grandezas, esa es la verdadera esencia del hombre.
La idea de que el socialismo requiere de un hombre nuevo, espiritual, idealista, altruista, generoso, solidario, alejado de lo material, dispuesto al sacrificio supremo, es decir, la utopía hecha carne y hueso, nos conduciría inevitablemente a concluir que el socialismo definitivamente no es de este mundo, sino del otro, cuando todos estemos con alas en la espalda sentados en las nubes tocando la cítara. La idea de que estamos construyendo el socialismo para nuestros hijos o nietos ya no despierta entusiasmo en la gente, todos queremos vivir mejor, y es ya, no mañana ni pasado.
Que nadie se olvide que setenta años de socialismo en el este de Europa no dio a luz ningún hombre nuevo, fueron los nietos y bisnietos de los revolucionarios de Octubre del 17 los que dieron al traste con la Unión Soviética en demanda de mejores niveles de vida y de libertades civiles. Hoy Rusia y Bielorrusia son ejemplos destacados del capitalismo salvaje, y de los más salvajes.
Pongan atención revolucionarios venezolanos, la ponzoña de la contrarrevolución se esparce todos los días por debajo de las calles, por los túneles del metro, con cada pisotón, codazo, sofocón que sufre alguien en el metro. Agréguele usted, los colones para inscribirse en el registro militar, para que después se anuncie que ya no habrá fecha tope, ni sanciones, ni se pedirá el mencionado registro para conseguir trabajo. Dense cuenta dirigentes del país, que en cada cola para ser atendido en una oficina pública, en cada cola de una estación del metro, en cada apagón, se le abre la puerta al descontento y que nadie se llame a engaño, en la Cuarta República la gente usaba el voto como castigo, y en la Quinta al parecer también.
Olvídense que las acusaciones al imperio, a la oligarquía criolla y foránea, serán argumentos suficientes para crear una conciencia revolucionaria, que lleve a la gente a soportar vivir sin la esperanza de una vivienda digna y a padecer pésimos servicios públicos, todo en aras de un futuro mejor para los descendientes.
"¿Qué es lo que pretenden con toda esta situación, dejando que siga empeorando? Si esto sigue así, con la impotencia y malestar acumulados en la gente, va a terminar en un estallido social" Pensado hace un par de tardes de metro, las ahora normales: las caóticas.
Neo - del griego, nuevo. Folclore - del inglés, folklore. Cultura tradicional de un pueblo.
Recuerdo haber crecido en los ‘80 escuchando esporádicas opiniones sobre algo que llamaban el “1x1” (uno por uno), una especie de movimiento nacionalista (gubernamental), que obligaba a que todo producto extranjero fuese vendido a la par de uno venezolano... o algo así creo que era.
Pero lo que sí se me grabó en la memoria fueron los comentarios generales “pero qué mala calidad” en referencia a los artículos nacionales, y el -un tanto- lastimoso “ya no se consigue” en referencia a los importados... En esos años, en los anaqueles se veían los nuevos artículos venezolanos incorporándose a los que poco a poco iban desapareciendo, los importados.
También recuerdo que no duró demasiado tiempo y que a los años todo volvió a la importada normalidad, con su consecuente “tranquilidad” comercial, cosa que no entendía muy bien entre mis 6 y 12 años.
Fue una época que en mi cabeza se revolvió con dólares de recadi, dificultades de importación, crisis económico-social y corrupción (estoy segura de que no hubiese comprendido ese término sino hasta muchos años después, de no ser por todo lo que aconteció en aquella época).
-Nota: Cualquier parecido con la realidad actual, es una mera coincidencia... y la coincidencia continúa... más abajo-
Sin embargo, lo que más se quedó fijo en mi mente de aquellos tiernos años, y hasta hoy, fue lo logrado gracias a aquél “1x1” en términos musicales: una época de oro para la música de y en Venezuela.
El sistema “nacionalista” fue aplicado con énfasis en la radio, y es la razón por la cual es más recordado: “por cada tema musical extranjero, debe sonar uno venezolano” (o algo similar era); y creo también recordar que fue en esos tiempos que instauraron “leyes” como la de declarar junio como mes del artista nacional (tiempo en el cual no se podían traer artistas extranjeros), o que todo concierto debía tener artistas venezolanos como teloneros.
Lo que esto produjo, contrario a lo que pasó a nivel económico, fue un fenómeno musical. Surgieron artistas y agrupaciones nacionales que no sólo tuvieron éxito en nuestro país, sino en el extranjero también. Y aunque esto no lo digo yo, doy fe de que quedó fijado también en mi mente colectiva.
Era mucha la música que me gustaba que provenía de compositores y artistas nuestros (o casi nuestros), como Ilan, Melissa, Montaner, DeVita, Quintero, Un sólo pueblo (y el logo de la Bigott con “Encuentro con...”), Daiquirí... Tuvieron éxito, gustaban, y el éxito, en algunos casos, era mayor en el exterior.
Lo mismo pasó con las bandas Sentimiento muerto, Caramelos de cianuro, Desorden público son retratos vivientes de esos años, así como su extinto y añorado Mata de Coco.
Sin embargo, la magia no duraría para siempre. El día en que cesó el “1x1”, desapareció la música hecha en casa, inclusive la buena. Era más barato vender un disco ya hecho de fuera, que producir uno. Aquí también había retornado el producto importado, y lamentablemente también para nuestros oídos (con sus afortunadas excepciones, como la de Los Amigos Invisibles)
Años después, y ya en épocas de quintas, retornó el “1x1” de la cuarta, pero recargado: Vino combinado con música folclórica.
Las emisoras de radio debían (y aún deben) poner bloques de música venezolana (algo así como 30 minutos cada 3 horas, ó 60 minutos cada 6 horas, no estoy segura). ¿El resultado inicial? ver nuestras emisoras de música no-folclórica invadidas de música venezolana. Recuerdo los primeros días, mucha gente dejó de escuchar radio, o lo apagaba a ciertas horas, incluso a las que solía escucharlo.
A mi parecer, esto resultó particularmente “chocante” porque, según una investigación que pasó por mis manos, Venezuela tiene una de las mejores radios del mundo. La gente es “fiel” a su emisora, pero no porque tenga un gen especial, sino porque nuestras emisoras tienen la particular capacidad de mantener un estilo propio, musical y de contenidos, homogéneo en toda la programación.
Ahora imagínense una emisora 100% rock salpicada de bloques con hasta 20 canciones de joropo... ¡Inmamable! Afortunadamente para muchos, se las ingeniaron para poner los bloques en horarios de poca sintonía, y con ello no incomodar tanto a los escuchas, y la gente creo que se ha acostumbrado.
Pero apartando el ámbito regionalista, el “1x1” fue recibido entre alegrías y desconfianzas en los restantes géneros musicales, unos por la añorazan ochentera, otros por la desconfianza de estos tiempos, porque lo poco nacional que se lograba escuchar en radio no era de muy buena calidad que digamos.
Así que podía suceder una de dos cosas: que tuviéramos de regreso la época de oro, o que nuestros oídos sufrieran constantemente la mala calidad del producto nacional... y resultó que esto último fue más o menos así al principio.
No hubo demasiado tiempo para prepararse para la medida. Encontrar talento, producirlo y ponerlo en la radio requería de más tiempo, así que tuvieron que empezar con lo que consiguieron en el camino. El baúl de recuerdos, aunque gustaba, no podía usarse para siempre, y la nueva producción tenía, en general, música inexperta con unas pocas pizcas de talento.
Sin embargo, no siguió siendo de ese modo, y en mi opinión la época de oro regresó, y mejorada.
Ingeniósamente, decidieron bautizar la música típica venezolana que estuviera fusionada (versionada) con otros géneros, como “Neo-Folklore” (a mi el término me parece ridículo, pero la “ingeniosidad” fue simplemente fantástica). Gracias a esto, comenzamos a escuchar frecuentemente, en algunas estaciones, temas como “Maria Antonia” en Rock, cubriendo el repertorio “típico”.
De este modo se abrieron las puertas de la radio para ciertas bandas y artistas, pudiendo escucharse al fin en radio. Otras lo aprovecharon como trampolín, sacando de un cajón temas que tenían pensados pero no terminados, o simplemente para sacarle partido a la situación con cualquier tema salido de la nada (estas últimas “por alguna razón” no las escuché más, en su mayoría).
Se repitió al inicio lo de la música inexperta, en algunos casos diría que muy mala... pero era sólo cuestión de tiempo, y luego de todo este proceso, hoy día podemos escuchar bandas, a mi ver, ejemplares, como La vida Bohème, Viniloversus o Bacalao Men...
Estos últimos, Bacalao, son de los más experimentados en el Neo-Folklore, en particular por ser pre “1x1”, por lo que fueron de los primeros grupos “de este género” en lograr sonar en radio. Con ellos inicio los 3 temas que dieron origen a este post.
El come gente - Bacalao Men. Luego de conocerlos gracias a un pana melómano, me sorprendieron gratamente en radio, con este tema en particular, que fue de los primeros en el listado Neo-Folklore. Siempre me ha parecido un excelente tema, en arreglos, fusión y letra. De lo más “post-mo” venezolano que he escuchado. Y además, basado en un suceso nacional real.
Ni con Flux - Toberías. “The Doors” en ritmo de joropo ¿Es esto posible??? Este es un magnífico ejemplo del ingenio venezolano, de capacidad musical, y de humor con buen gusto. Versionar a Jim Morrison no es fácil, y mucho menos volverlo llanero... y estos tipos lo logran a lo grande (lástima la calidad de audio).
Angustia (Remix de Simón Díaz) - Babylon Motorhome Cierro con este tema que siento que se destaca del resto, tanto por la fusión musical como por poseer un video excelente y distinto. Me enganchó desde la primera vez que lo ví y escuché.
Esto es apenas una muestra de los resultados de este neo-“1x1”, y hay más, mucho más, pero un blog sólo no basta para disfrutar todo lo bueno que nos ha dejado ya en la memoria auditiva, antes y después.
“Es curioso, como sólo en la música se ha visto que el “1x1” saque calidad de producción... ¿será porque es gente con ganas de hacer algo con el corazón, y no con el bolsillo?” Yukino
Empezando a escribir estas líneas tengo el corazón un tato "indispuesto", y ya sabrán o imaginarán por qué. Este post ya lo había escrito hace días, pero no tan emocional como lo hago ahorita, y fue por eso que quise cambiar las líneas y palabras. El post original llevaba impreso cargas del día a día que en realidad no quería colocar aquí.
Así que empiezo de nuevo.
Desde hace años (muchos), he tenido una idea en la cabeza que siempre he querido volver realidad: vivir en otro país. No sé si fueron los cuentos de mi mamá y sus viajes o que me hablase en otros idiomas cuando pequeña, pero conocer a otra gente, en otro lugar lejos del mío y encontrarnos en esos espacios de similitudes siempre ha sido para mi un sueño. Por lo mismo entré y salí de idiomas modernos, por eso también sigo estudiando otras lenguas.
Sin embargo, debo confesar que el no haber logrado salir ni al país vecino me dejó con saborcito agridulce, y en mi manía de sentirme vieja antes de tiempo tiré la toalla. Seré franca, mi manera de ser y entrarle a la vida es lo suficientemente bohemia como para vivir aún con mi mamá, y hasta haberme arrastrado al novio a la casa, porque no nos quedaba otra opción, ya que bohemios al fin, la casa de la suegra era lo que nos alcanzaba... y lo que nos sigue alcanzando. Es una vida de cosas bonitas, pero también pesada para otras cosas.
La vida no es rosa. Llena de preocupaciones, de "teneres que hacer" (porque debemos procurarnos lo mínimo necesario), de sacrificios para poder proteger ese pedacito de paz de ser bohemio, medio artista, un poco geek romántico... ese ser desencajado de lo que nos rodea, y cada día más.
Un fin de semana en un parque tomando vino y comiendo queso manchego, ir todas las semanas al cine, irnos de viaje al menos una vez al mes, comprar una cámara o un celular nuevo... ninguna de estas cosas, sencillas y placenteras, son fáciles de acceder para nosotros, y las hemos tenido que recortar progresivamente. Hay otros "gastos" que ameritan de mayor atención monetaria, y de trabajo incómodo. A eso le sumo que salir cada día a la calle es de por sí estresante, por la violencia en la gente, los asaltos, los abusos, el ambiente.
No tengo hijos aún, no los he querido y eso me alivia, porque me da náuseas pensar el país que les tocaría sobrevivir. Pero algún día los querré, y desde ya quiero un futuro para ellos, y lo mismo deseo para mi mamá, que pueda pasar tranquila sus días. Yo quiero poder darles eso, y en donde vivo, alguien como yo no suele ser muy apreciado. Pueden admirar mi filosofía de vida, los pasos que he dado, pero puedo decirles que eso no me da para mi manutención.
Así que entre mi día a día medio cabizbajo, medio derrotado, regresó el anhelo, ahora envuelto en una idea positiva "tiene que existir un lugar mejor, y donde sí podamos vivir tranquilos y siendo quienes somos". Cuando esa idea volvió a mi, me removió y me sacó lágrimas. Unos días antes había resuelto cambiar algunas cosas, volverme más dura para sobrevivir aquí, entre otras decisiones, pero creo que fue un angelito el que me protegió de cerrar mis ojos a mi misma, porque ciertamente no sería mucho el tiempo que pasaría sin darme cuenta de mi traicionarme, pero quizá el suficiente como para no poder dar marcha atrás. En la medida que la idea, el anhelo, crecía de nuevo, vinieron también a mi pensamiento los amigos que se fueron, mis sueños... y en particular mi familia. Ellos son lo más importante en mi vida, mi soporte y mi rumbo, y ahora mi sueño no es sólo por mi, e involucra a más personas, más importantes que el país entero. Estoy segura de que esos pensamientos estuvieron en la mente de mi abuela cuando decidió venirse ella sola a Venezuela, a aquella patria tan enorme y de brazos acogedores, para luego traerse a toda su familia. Creo que hoy día sería ella misma, que se volvió más venezolana que muchos que conozco, la que me empujaría a irme, a buscar una vida nueva y mejor.
Quizá ese sea el karma que dejan los inmigrantes a su descendencia, el de lograrse una vida mejor, fuera de su tierra (dicen que para poder amar, primero hay que sufrir, no?). No sé si sea así, pero hoy le doy gracias a ella por la sabiduría y el valor que me dejó, ahora que seguiré sus pasos.
Todo esto viene de mi convencimiento de que sí existe ese lugar para nosotros. En este proceso nuevo y maravilloso en mi vida, me he encontrado con nuevos amigos, con nuevos consejos y, en especial, con nuevos ojos, que me ayudan a ver que sí se puede lograr lo soñado y mantener el rumbo.
Hoy, menos que ayer, y menos que anteayer, pertenezco a este rincón del mundo. A su gente, su idiosincracia. No comparto su visión de país, su visión de sociedad. No apoyo sus actitudes ni decisiones. Yo ya no soy de aquí. Aunque en mi corazón quedan guardados para siempre los recuerdos de mi niñez en este caribe tan particular, y aunque por esa Venezuela que aún refulgía, y que aún sueño con volver a ver (pero más bonita), seguiré haciendo algo dondequiera que esté, hoy sé que ya no hay retorno, porque yo ya no soy más venezolana. Y nadie me lo arrebató, yo lo decidí.
Cuando me pregunten de dónde vengo: del norte de sur América; cuál es mi equipo: los Leones del Ccs.; cuál en mi nacionalidad: la que dice en el pasaporte... pero cuando me pregunten por mi identidad, esa será una nueva respuesta que irá creciendo cada día.
Ahora regreso a trabajar, que es lo que me queda en mi estadía: un poco más de días grises, pero por algo más importante en la mente y el corazón.
Espero pronto contarles buenas nuevas... y diferentes!
Hoy fue un día de esos en que me tocó tomar el metro, afortunadamente no en hora pico (aunque parecía hora pico de hace menos de 10 años... pero bueh).
Saliendo por uno de los accesos, mi mirada juguetona y curiosa se tropezó con una de las carteleras del metro, las cuales hoy día están plagadas de propaganda gubernamental (política), casi todas con la foto del defensor de la silla presidencial (ya saben quién, no voy a poner nombres pavosos en este espacio)
Una en particular presentaba una gigantografía, pared a pared, piso a techo, con una foto del ya en funcionamiento Metro Cable.
Como siempre, preguntándome cosas al aire y sin mucha importancia, surgió en mi cabeza la inquietud de ¿por qué eso beneficia a toda esa gente? Y no tardé en sacar varias conclusiones...
No sé cuánto fue, pero debe haber costado mucho dinero una obra de ese tipo, y no me parece mal que lo hayan hecho, al contrario, pero ¿qué resuelve?
¿Cuán beneficioso resulta realmente construirle a la gente de pocos recursos un medio de transporte que los haga llegar más fácil y rápido a sus casas, las cuales no están ni en la mejor situación geográfica ni en las mejores condiciones de terreno y estructura?
¿Por y para qué amarrarlos a ese espacio, en lugar de ofrecerles medios para vivir mejor?
La solución no es hacerles la vida ilusoriamente "más fácil", mientras los hunden en un lugar del que sólo se podrá salir con una cantidad de esfuerzo casi inhumana, y por lo mismo son cada vez menos los que salen, y mayor el cordón de miseria. Porque estoy convencida no sólo de que tienen la capacidad, sino las ganas de salir de esa situación, pero no les han enseñado de verdad cómo, y ahora les mienten más que nunca.
Les propongo un ejercicio mental, respóndanse cuánto bien les hacen cuando a estos ciudadanos les mandan el mensaje de "Uds. valen más que los otros, porque los otros, los oligarcas, valen menos que Uds., y ahora a ellos les toca pasar las mismas y peores penurias ". Cierto que no lo dicen literalmente, pero es el mensaje implícito (uno de tantos). ¿En serio valen más por eso???
Todos valemos por igual, y jamás a cuestas de otro.
Esto me recuerda un artículo sobre "el voto del odio", que hablaba de por qué votar por uno que no te convencía mucho sólo para evitar que el otro sí ganara...
Y mi respuesta es que lo que nos pasa como país va más allá de un voto de “odio” que se le podría haber dado a esa oposición que no convence, para evitar los que hoy siguen al mando nos sigan hablando en sus términos malsanos, pues recuerden que son ellos quienes están criando a nuestros hijos con un discurso de odio. ¿Quién pasa más tiempo con los hijos? ¿La familia? ¿Uds.? ¿O el colegio???
Mi voto jamás fue de odio; lo ha sido de temor, sí, pero principalmente por principios. Cuando me ofrecen las 2 opciones principales, uno mediocre y el otro resentido social, claro está que ninguno de los dos me gusta, pero si en mis manos está que un resentido social, que puede terminar queriendo criar a mis hijos y los de mis amigos, no llegue a ocupar el cargo, es evidente lo que voy a votar, y que ni de vaina me abstendré.
Lo más entretenido de esto es que varias veces me he conseguido con que aquel al que tildan de “mediocre” o inexperto (la gente como que no sabe la diferencia) resulta no ser tal, y puede que sea más inteligente que la mayoría. Pero que el resentido social resultara ser sólo un fan comunista y de verdad trabaje por y para la gente, tristemente, lo he visto muy poco.
Yo insisto en que hay que ir a votar, así estés viviendo en Indochina. No importa cuán lejos estés, o cuánto inistas en olvidarte de la política; siempre afectará en algo lo que hagas o dejes de hacer… quizá no al país, pero seguramente sí a algún ser querido, familia o amigo.
De alguna forma, reintegrarnos al proceso que nos cirunda y mueve nuestras vidas, así creamos que vamos por otro rumbo, es parte de la solución. Alzar la voz. Proponer soluciones. Conversar con la comunidad. Hablar con un ministro o un alcalde. Mandar cartas. Escribir libros sociales. Investiga tu entorno y escribe un paper. Lánzate a la asamblea. Pon un ratico Globovisión y entérate. Abre los ojos de nuevo más allá de tu cuadra... Arréchate de nuevo y… Haz ALGO!
Hoy lo que te quita el sueño es que el mercado está por las nubes, que cuidado en la calle que te asaltan, que las colas no se soportan, que esos $400 no te alcanzan pa un coño, y cuida’o no se roban el encargo en la aduana. ¿Pero te has puesto en serio a sacar cuentas de cómo era este cuento hace 10 años? ¿Qué te prometieron? ¿Qué se enseñaba en los colegios? ¿Qué soñabas? ¿Qué planeabas para tu vida? ¿Para qué te graduaste y/o te casaste?
Si fueras el de hace 10 años y te fueras de viaje a este “futuro”, ¿Qué hubieses hecho???
¿Sigues pensando que en los próximos años lo que te quitará el sueño será lo mismo de hoy? ¿O será peor? Y cuando voltees a este “pasado” y te des cuenta de que no hicimos Nada, ¿cómo piensas que te sentirás?
Anda… vuelve a tu cola infernal de hora pico, o al metro plagado de gente y de avisos rojo-rojitos, donde nos muestran cuánto están haciendo por el pueblo, al que perteneces… Cuando llegues a tu casa y digieras el día, móntate en tu propio metro cable, o si te provoca, haz algo.
En twitter leí: “Yo quiero salir de Chávez, pero la oposición no me deja” Yo creo que es que nos da flojera.
Este pasado 18 de junio de 2009, la Facultad de Arquitectura de la UCV (FAU - UCV) entregó 4 Doctorado Honoris Causa a 4 Señores, "s" mayúscula y en toda la extensión de la palabra, respresentantes de la arquitectura venezolana: Sanabria, Cilento, Gasparini y Negrón. con motivo de este acto, fueron preparados los siguientes videos, que resultan ser joyas para el total disfrute y orgullo venezolano.